Taquicardia paroxística supraventricular

Algunas personas perciben de forma brusca, inesperada y repentina una sensación de palpitaciones por una aceleración del pulso cardiaco hasta frecuencias de entre 150-200 latidos por minuto. Estos episodios tienen duración muy variable, de minutos a horas, se pueden iniciar tanto estando en reposo como durante el ejercicio, y suelen estar relacionados con el desarrollo en la instalación eléctrica del corazón de circuitos preferenciales a través de los cuales el impulso eléctrico recircula sin fin.

Aunque el ECG realizado durante la taquicardia es fundamental para establecer el diagnóstico, en la mayoría de los casos el propio relato del paciente es típico. Existen varios mecanismos de taquicardia paroxística supraventricular y en general en todos ellos el tratamiento definitivo es la ablación con catéter.

La taquicardia intranodal es el tipo más frecuente de taquicardia paroxística supraventricular. Existe un circuito que incluye dos minúsculas vías eléctricas, una más rápida que la otra, dentro del nódulo AV. Debido a que el nódulo AV está justo entre la aurícula y el ventrículo, el circuito de reentrada estimula casi simultáneamente a ambas cámaras, lo que origina a menudo la percepción de palpitaciones rápidas a nivel del cuello. Habitualmente se presenta en individuos jóvenes, en forma de crisis de palpitaciones de minutos u horas de duración, que ceden espontáneamente o con maniobras vagales. En raras ocasiones, es necesaria la administración de medicación por vía intravenosa para conseguir su interrupción.

La taquicardias paroxísticas que se relacionan con la existencia de un diminuto haz (vía accesoria) son también muy frecuentes y reciben el nombre de taquicardias por reentrada del nodo AV. En este tipo de taquicardias, existe un circuito que incluye un camino accesorio anormal que comunica la aurícula hacia el ventrículo. El síndrome de Wolff-Parkinson- White viene definido por la coexistencia en un paciente de un ECG anómalo (preexcitación ventricular) debido a la presencia de forma manifiesta en el ECG de la vía accesoria y de crisis de taquicardias paroxísticas (de inicio y final súbito). La presentación clínica y la historia natural del paciente con una vía accesoria es muy variable. Aunque se trata de una alteración presente desde el nacimiento, muchos pacientes permanecen asintomáticos y sólo la eventual realización de un ECG detectará el síndrome. Otros vienen sufriendo crisis de taquicardias con periodicidad variable desde sus primeros años. Para la mayoría, el debut clínico se produce a lo largo de la segunda y tercera décadas de la vida, tanto en los sujetos con vías manifiestas como en aquellos con vías ocultas. Habitualmente el paciente refiere episodios de minutos u horas de duración de palpitaciones de cadencia rítmica (pulso 160-250 lpm). Además de provocar crisis de taquicardias, el síndrome de WPW puede relacionarse de forma excepcional con una muerte súbita, habiéndose estimado una incidencia de muerte súbita de 0,15% anual entre los pacientes con preexcitación en el ECG, pudiendo ser en raros casos la primera manifestación clínica del síndrome.

Más raramente, la taquicardia paroxística supraventricular se relaciona con la existencia de un foco de automatismo anómalo situado en alguna área de cualquier aurícula (derecha o izquierda) y se denominan por tanto taquicardias auriculares.


Tratamiento

Los episodios ceden a menudo con maniobras vagales, no obstante, el tratamiento definitivo se basa en la ablación con catéter.

A. Maniobras vagales:
La más habitual es la maniobra de Valsalva. Consiste en sostener el aire en los pulmones apretando la nariz y soplar con la boca cerrada. Puede ser también eficaz sumergir la cara en un cubo de agua fría o simplemente beber un vaso de agua helada. El masaje del seno carotídeo es una maniobra útil para la interrupción de este tipo de taquicardias, pero debe ser realizada por un profesional sanitario.

B. La ablación con catéter
Es el tratamiento definitivo de las taquicardias paroxísticas supraventriculares, con un porcentaje de éxito superior al 90% y con un muy bajo índice de complicaciones.


Subir